27 junio 2009

Pregunta: ¿Sincericidio u Obsecuencia?

En muchas ocasiones, conversando con colegas, directivos y participantes de los programas, me he encontrado con esta pregunta: ¿hay espacio entre ser un 'sincericida' o caer en la 'obsecuencia'?

Superiores o clientes exigentes que aparentan cero espacio para negociar nos presionan con sus exigentes expectativas sobre algunos resultados; creencias y supuestos de lo que es permitido hacer frente a ciertas demandas; directivos con valores que se sienten prisioneros ante la dualidad de acatar las directivas sintiéndose infieles a sus creencias o responder heroícamente pero con fuertes consecuencias para su carrera o estabilidad laboral.

¿Qué espacio de flexibilidad tengo cuando me ofrecen una expatriación, o un movimiento dentro de la empresa? ¿Decir que "no" me condena a la marginación de las mejores oportunidades de crecimiento? ¿Qué margen de conversación tengo cuando mi jefe se pone enfático con una directiva? ¿Tengo espacio para cuestionarlo? ¿Qué nivel de riesgo estoy dispuesto a correr? ¿Y cómo quédo en el caso de que silencie mis perspectivas?

Preguntas como estas están a la orden del día de las mujeres y hombres que nos desempeñamos en organizaciones. ¿Cómo respondemos ante estos dilemas aparentemente bi-polares?

21 junio 2009

Excelente libro: Playing the Enemy (Factor Humano).



En este excelente libro podrás encontrar una historia personal, la historia de un pueblo y muchas historias. Es una historia poco común, no por la adversidad que alberga, sino por el desenlace. John Carlin muestra el proceso que vivió Sudafrica para salir del apartheid.

En sus personajes aparece el claroscuro díficil de desentrañar en el que nos sumergimos ante problemas tan complejos como el racismo, el resentimiento, el odio, el miedo, el orgullo... El personaje central es Mandela, pero sobre todo cómo pudo utilizar su inteligencia para la paz y no para la revancha. Supo caminar en el filo de la navaja para lograr una salida pacífica dentro de un país lleno de odio y confusión.

Carlin centra su eje en el Mundial de Rugby sostenido en Sudafrica en 1995, y su final es el punto de climax de todas las historias. Como dijo el periodista Varsky, me sumo a invitarlo a leerlo sin derramar una lágrima.

En tiempos de tanta crisis y difícultades, con una historia de tanta discordia dentro de nuestro país, el libro muestra muchos ejemplos esperanzadores que nos pueden ilustrar cómo combinar inteligencia y valores para poder salir adelante todos.

Espero que lo disfruten.

RQ
Junio 21 - 2009

09 marzo 2009

¿Qué competencias evocan las crisis? (parte 1)


¿A qué llamamos crisis?

Hoy la palabra crisis tiene una connotación negativa, asociando la palabra con una situación negativa. Realmente la palabra crisis nos llega de la palabra griega krisis, que implica un punto de inflexión hacia un resultado que puede ser positivo o negativo. Hay otras palabras que poseen la misma raíz, y con significados ricos como discernir o discriminar (krei), criticar y criterio (krinein), o separar, decidir y juzgar (krinyo). Resumiendo, crisis está vinculado con el cambio en un período corto, en el que hay que volver a conectar con los criterios que mejor nos permitan discernir y juzgar qué es lo mejor para poder así avanzar.

gusta pensar la crisis como uno de los ingredientes del aprendizaje. En realidad es exagerado, pero todo aprendizaje –sobre todo en los adultos-, necesita de dos ingredientes: desafío y apoyo. Las crisis nos acercan el primero a flor de piel. En el corazón de la crisis existe un doloroso aprendizaje que espera por nosotros. En su última lección, Randy Pausch nos habla que los obstáculos que nos separan de aquello que deseamos están allí para alejar a aquellos que no están tan interesados en obtenerlo.

Lo relevante de una crisis tiene que ver con la dinámica que genera en las personas, y por ende en las organizaciones. La crisis genera mucha energía y conciencia, lo cuál no es siempre fácil de manejar o encauzar. No podemos negar que durante una situación de crisis, las personas están más atentos. El verdadero desafío es canalizar dicha atención hacia los problemas adecuados para poder aprender y progresar.